viernes, 28 de mayo de 2010



Una red inalámbrica funciona mediante ondas de radio. Al igual que cualquier otra onda tiene un alcance limitado y una determinada potencia. La potencia dependerá del hardware.
Lo mismo que ocurre con la velocidad, el alcance y la calidad de la red dependerán de las situación concreta de cada uno.

La calidad de la red dependerá de la calidad de la señal de radio: cuanto más fuerte sea la señal, mejor funcionara la red. Hay dos factores que pueden provocar problemas:

La distancia.
Los obstáculos.

¿La red funciona en el interior o el exterior de un inmueble?
Una red WiFi, en el exterior puede tener un alcance de cientos de metros, mientras que las paredes de una casa pueden disminuir sensiblemente el alcance. Cuando creamos una red WiFi dentro de una casa “estándar” es decir moderna, no suele haber ningún problema,  mas sin en cambio hay que procurar evitar  los muros más gruesos; como también la cantidad de pisos en altura, se podría considerar un obstáculo.  Como ya se menciono anteriormente las casas modernas dejan pasar la señal de radio; lo cual significa que la red WiFi no termina en las paredes de una casa si no que circunda hasta llegar a los vecinos de este, y a la inversa. Lo cual demuestra la importancia de garantizar la seguridad de la red inalámbrica, con el fin de evitar la entrada de curiosos que quieran ver que tiene  uno en la red.